14 October 2019

Diario del 13 de octubre: del sermón del domingo a la acción del lunes

Josep Borrell, en su comparecencia del lunes ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo como candidato a Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad, no pudo estar más acertado al destacar como uno de los principales retos a los que se enfrenta el hacer de la Unión un actor más geopolítico, cuyo peso se haga sentir sobre los grandes temas de la agenda internacional y entre las grandes potencias (EE. UU., Rusia y China). Y es que la realidad del momento deja patente la brecha entre "el sermón del domingo y la acción del lunes", como Borrell lo definió.

Turquía - Siria: En pocas horas se cumple una semana desde el anuncio de la incursión militar turca en el noroeste de Siria (Operación "Peace Spring"), la cual dio comienzo el miércoles. Y sus consecuencias se tornan más desastrosas con el paso de las horas: escape de prisioneros de Daesh, retirada del contingente de fuerzas especiales estadounidense (y con él seguramente el británico y francés), y el acuerdo de las SDF (fuerzas kurdas) con el gobierno sirio y Rusia para que este ocupe las principales plazas kurdas (Manjib, Kobane, Hasaka) para defenderlas frente a Turquía, todo esto ocurriendo en estos mismos instantes. Y este es solo el inicio, pues la carrera turca hacia el sur puede implicar la intención de hacerse con más territorio del inicialmente anunciado.

Esto conduce a la posibilidad de que por primera vez en 8 años de guerra civil siria tenga lugar un confrontamiento terrestre directo entre dos estados. Al mismo tiempo, la retirada occidental da pie a Irán para reforzar su corredor terrestre desde Irán a la costa mediterránea, así como al gobierno sirio a recuperar la casi totalidad de su territorio. Por último, la repetición de la campaña "break the walls" de Daesh trae malos augurios sobre su retorno, especialmente dada la inestabilidad reinante en el vecino Iraq.

Merece la pena comentar el debate generado en EE. UU. a raíz del abandono a su suerte del pueblo kurdo, el cual ha sido en los últimos años el socio más fiable de Occidente en la lucha contra el terrorismo en la región. Son muchos los que afirman con razón que esta traición erosiona decisivamente la credibilidad y liderazgo estadounidense a escala mundial. Pero, al mismo tiempo hay otra lógica subyacente, y es la conclusión en Washington de que EE. UU. verdaderamente no tiene que estar presente en todo el mundo, sino solo de forma puntual, lo cual supone una ruptura con siete décadas de gran-estrategia estadounidense. (Pero, al mismo tiempo, despliega 3.000 tropas adicionales en el Golfo como parte de la campaña de "máxima presión" contra Irán).

Ante tal escenario, Europa reacciona de palabra y a trompicones. El viernes la UE lanzó un comunicado condenando la operación, y el sábado varios países (Noruega, Países Bajos, Alemania, Francia y Finlandia) han cancelado las exportaciones de material de defensa a Turquía (o no otorgarán nuevas licencias). Pero ante los fuertes mensajes en París (esta noche Macron reúne al Consejo de Defensa), España titubea sobre si retirar su batería anti-área allí desplegada, solo en caso de escalada (como si no fuese evidente), tras consultarlo con los aliados de la OTAN (cuya próxima ministerial es en 11 días) y posiblemente no antes de fin de año. Oportunidad perdida para lanzar un mensaje de liderazgo. El lunes los ministros de Asuntos Exteriores de la UE tratarán el tema en su reunión mensual, pero parece que será un "sermón del lunes", pues incluso en caso de aprobarse sanciones, estas señalarían la desaprobación europea pero no cambiarán la ecuación sobre el terreno.

Brexit: la próxima semana será (una vez más) decisiva. Tras el desbloqueo de las negociaciones el jueves y viernes pasado, actualmente hay un sprint para definir un acuerdo aceptable por ambas partes en el Consejo Europeo de jueves y viernes. Parece haber, por primera vez desde la llegada de Johnson a Downing Street, la voluntad política de llegar a un acuerdo, lo cual es indispensable para alcanzarlo. Pero la dificultad técnica en los temas arancelarios es importante, y el tiempo escaso para cerrar un acuerdo que debería ser aprobado y ratificado por ambas partes en 18 días. De acordarse este jueves el marco del acuerdo, y si este tuviese el visto bueno del parlamento británico el sábado, habría unos días adicionales hasta aprobarlo en un Consejo extraordinario la semana del 21. Pero no está nada claro. Por otro lado, la Reina presentará mañana el programa de Gobierno de Johnson (más policías en las calles, más presupuesto en sanidad e inversiones en infraestructuras).

Estos dos temas dominarán la agenda internacional de la semana que ahora entra (sorpresas aparte). En segundo plano merece la pena seguir la posible bajada en la previsión de crecimiento económico por parte del FMI (martes) y el subsiguiente debate sobre política económica en las reuniones de otoño. También el estancamiento en la transición al frente de la Unión Europea después de que el Parlamento rechazase a los candidatos a comisario francés (muy próxima esta a Macron), húngaro y rumano (cuyo gobierno cayó por una moción de censura el jueves). Una vez más el tiempo apremia (la nueva Comisión debe tomar posesión el 1 de noviembre), y el proceso con estos tres candidatos debe comenzar de cero.

No comments:

Post a Comment