17 October 2019

Diario del 17 de octubre: entre lo urgente y lo importante

Ayer fue otro día de establecer condiciones. Sin embargo, hoy hay varios acontecimientos de los que hablar.

En el frente sirio, el vicepresidente estadounidense, reunido durante 4 horas con el presidente turco, ha conseguido acordar un alto el fuego a la ofensiva a cambio de no imponer sanciones, lo que parece aliviar la presión de la comunidad internacional sobre Turquía. Pero el alto el fuego solo es por 5 días, y para permitir que las fuerzas kurdas se retiren de la zona fronteriza. La pregunta es, ¿pero a dónde se van a retirar, si es su lugar de origen y no controlan otro? ¿Pretende Erdogan que el régimen sirio los reubique en otra parte del país? De esta forma, podría reasentar la zona con refugiados árabes, acabando con "el problema kurdo" en su frontera sur. En este momento parece que lo máximo que puede conseguir el alto el fuego es que, para cuando expire, el mundo esté demasiado ocupado controlando próxima "donaldada" como para acordarse. Precisamente el martes se reunirán los presidentes turco y ruso.

En Europa, tiene lugar en estos momentos el Consejo Europeo de otoño. Esta mañana finalmente se terminó de acordar un nuevo acuerdo de retirada del Reino Unido. Ahora ya no es necesario llegar a un acuerdo de libre comercio durante el periodo de transición (que dura hasta final de 2020, extensible por 2 años), con un "backstop" o salvaguarda para Irlanda en caso de que no fuese así. Por contra, desde el fin del periodo de transición todo el Reino Unido saldría de la Unión Aduanera, pero habrá controles de entrada en Irlanda del Norte para los productos procedentes de Gran Bretaña ("frontera en el Mar de Irlanda"), de forma que no exista frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte, respetando así los Acuerdos de Viernes Santo que llevaron la paz a la isla. Pasados 4 años, el parlamento de Irlanda del Norte decidirá si continuar de esta manera. En caso de no aprobarse, habrá dos años para buscar otra solución. En caso de aprobarse continuar por mayoría simple, se continuará durante 4 años más. Y en caso de que haya una mayoría tanto en los representantes de la población católica como unionista, se extenderá por 8 años.

La UE ya ha dado su visto bueno, pero no está claro que Boris Johnson cuente con los votos necesarios en el Parlamento británico, que lo votará el sábado (hasta ahora el partido unionista, el DUP, ha rechazado el acuerdo), aunque la situación sigue siendo fluida pues los números están justos. En caso de ser rechazado, Johnson está obligado por ley a pedir una nueva extensión a la UE.

Sin embargo, un repaso al resto de la agenda del Consejo Europeo hace preguntarse si, pese a las consecuencias trascendentales que estos dos acontecimientos pueden tener, las ramas nos permiten ver el bosque. Y es que los otros cuatro puntos de la agenda definirán nuestro futuro:
  1. Gran parte de la proyección internacional de la Unión se debe a su poder de atracción, especialmente para sus vecinos. Negar a Albania y a Macedonia del Norte (que incluso ha cambiado su nombre a petición de la UE) la apertura las negociaciones de admisión dañaría nuestra presencia en el vecindario más cercano, abriendo la puerta a la influencia rusa. Francia es el único país que lo bloquea. No obstante, también es cierto que con una gobernanza cada vez más ineficaz, a más miembros más difícil será llegar a acuerdos cuando la UE necesita de agilidad.
  2. Un presupuesto siempre es la realización práctica de las prioridades políticas, y en este caso es el que debe permitir avanzar hacia una Unión puntera y cohesionada. Los equilibrios (norte-sur, este-oeste, agricultura-I+D, etc.) serán fundamentales.
  3. Cuando accedió al cargo el actual presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, quisó dejar atrás la naturaleza inicialmente tecnocrática de la Comisión Europea ("la guardiana de los tratados") para hacer de ella "una Comisión política". Ahora, la Presidenta electa, Ursula von der Leyen quiere dar un paso más y hacer de la suya una "Comisión geopolítica", no solo con peso entre los 28 sino en todo el mundo. Y para ello necesita aplicar de forma clara una agenda concreta que incluya las grandes prioridades.
  4. La Unión tiene la misión (todavía no formalizada) de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050, la oportunidad de transformar su economía hacia una que sea sostenible y el reto de liderar la lucha climática a escala global, pues el efecto de Europa por sí sola no es ni de lejos suficiente.
En definitiva, hay temas que apremian, pero si dejamos la tarea de consturir el futuro para mañana, este nunca llegará.

15 October 2019

Diario del 15 de octubre: estableciendo condiciones

Intro

En Siria, la mediación rusa ha impedido, al menos por el momento, un enfrentamiento entre fuerzas turcas y del régimen sirio. Por ende, la ofensiva se encuentra estancada. Si Rusia consiguiese alcanzar un "modus vivendi" entre ambas, la ofensiva turca podría quedar en una situación incierta, controlando ciertas poblaciones pero no un territorio coherente y defendible. A favor de un alto el fuego se suma toda la presión de Europa y, ahora sí, de EE. UU. En este sentido, el Vicepresidente Pence y Secretario de Estado Pompeo viajarán mañana a Turquía para pedir el cese de la ofensiva. Pero si estos esfuerzos no fructifican, la política continuará por otros medios. Por otro lado, se calcula que los combates ya han producido unos 160.000 desplazados, que se unen a los millones tras 8 años de guerra en Siria.

En cuanto al Brexit, hoy el optimismo ha aumentado de forma considerable tras recibir la UE nuevas propuestas británicas, las cuales no han sido detalladas. Varios medios afirman que "el marco de un acuerdo está tomando forma". Al parecer, Boris Johnson habría llegado a la conclusión de que la mejor forma de ejecutar la salida el día 31 sería a través de un acuerdo, a lo que se une el incentivo de todas las partes por no parecer como la piedra en el camino. No obstante, cerrar un acuerdo tan técnico en las 48 horas que quedan hasta el Consejo Europeo parece poco realista, por lo que sigue siendo más factible que en algún punto de la madrugada del jueves al viernes se acuerde este "marco", que sea el Parlamento británico de su luz verde el sábado para no tener que pedir otra extensión (los diputados brexiteers parecen estar por la labor, a falta de los unionistas irlandeses) y sea aprobado formalmente en un Consejo extraordinario la próxima semana. Mañana sabremos más. Por el momento, pese a que caben todas las cautelas de que vaya a llegarse a un acuerdo, comienza a dar vértigo pensar que la salida definitiva podría estar a la vuelta de la esquina.

En otro ámbito, el FMI ha publicado hoy sus últimas previsiones económicas, avanzando de nuevo cifras negativas. El crecimiento mundial para 2019 se reduce al 3% (el menor desde la crisis financiera) y para 2020 al 3,4%. El gran causante de el 90% de los países se estén desacelerando son las tensiones comerciales, que afectan negativamente sobre la producción industrial (en China, las exportaciones se siguen reduciendo mes a mes). Prueba de ello es que el comercio mundial solo creció durante la primera mitad del año un 1%. 


La principal conclusión al respecto es que se trata de una situación autogenerada. Y si bien por el momento la calma prevalece, hay tres factores que resultan preocupantes:
  • Mientras que países como EE. UU. se encuentran ante un fin de ciclo, con tasas de empleo récord, otros, como España, todavía no se han recuperado del todo de la crisis de hace una década.
  • Desde un punto de vista macroeconómico, esto implica que hay una falta generalizada de instrumentos para poder hacer frente a una hipotética recesión: los tipos de interés están bajo mínimos sin que suba la inflación y el margen para la política fiscal es negligible, pues hay pocas economías avanzadas con superávit, y la deuda pública rara vez está por debajo del 80% del PIB, cuando no roza el 100%. Además, la eurozona todavía no cuenta con un presupuesto propio con capacidad anticíclica, debido a las discrepacias entre los gobiernos.
  • A todo esto se une la falta de voluntad generalizada para actuar de forma coordinada para evitar que estos riesgos se materialicen.


Diario del 14 de octubre: Rusia, la mediadora de Manjib

Churchill, refiriéndose a los Balcanes, decía que era una región que producía más historia de la que era capaz de absorber. Quizá lo mismo pueda decirse del Kurdistán durante la última semana, y especialmente en las últimas horas.


Sobre el terreno está teniendo lugar una carrera contrarreloj entre el ejército sirio, que avanza hacia el norte, y el turco con sus milicias, que lo hace hacia el sur. Ahora mismo el principal objetivo de ambos es la ciudad de Manjib, en la que hasta hace cuestión de horas la principal fuerza militar era estadounidense. Sin embargo, la única esperanza para evitar una confrontación directa entre ambas fuerzas, que se encuentran en los alrededores de la ciudad, es la mediación de Rusia, pues es la única potencia que habla con las dos partes, lo que dice mucho de la correlación de fuerzas en la zona. Parece un trabalenguas, pero el puzzle es así de complejo. Las próximas horas serán claves para saber si se llega a un entendimiento, se detiene el avance turco o se recrudecen los combates.

Mientras tanto, la UE ha condenado las acciones turcas y, en un extraño movimiento, acordado un embargo de armas contra Turquía, aunque a aplicar por cada Estado sin un instrumento legal común europeo (como es normal en los regímenes de sanciones). Y aunque el Reino Unido haya aprobado estas conclusiones, sus declaraciones de hoy marcan una ruptura, siendo con diferencia la más blandas y condescendientes del mundo Occidental. Motivo desconocido.

Incluso Trump acaba de aprobar sanciones económicas contra Turquía, aplicando su doctrina de bandazos. EE. UU. ahora condena las acciones desestabilizadoras de Turquía y su repercusión en la batalla contra Daesh, cuando hace una semana anunció su luz verde a la operación. Estas declaraciones no son sino un claro ejemplo del mundo de la "posverdad" en el que nos encontramos, pretendiendo una amnesia colectiva de todo lo anterior a los últimos cinco minutos y una capacidad infinita para el "spin".

Si bien parece evidente que las sanciones no van a cambiar el comportamiento de Turquía, quizá suponen ya la fractura definitiva de esta con Occidente tras años de islamización de la mano de Erdogán. Esto deja a la OTAN en una posición de gran debilidad. El siguiente indicador a observar es la posible retirada de las bombas nucleares que EE. UU. mantiene en Turquía.

En definitiva, resulta difícil pensar que dentro de una década recordemos la batalla de Manjib. Sin embargo, las dinámicas que la están provocando sí que marcarán la próxima década. Pero Oriente Medio no puede cegar nuestra mirada, pues el mundo no para de girar.

14 October 2019

Diario del 13 de octubre: del sermón del domingo a la acción del lunes

Josep Borrell, en su comparecencia del lunes ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo como candidato a Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad, no pudo estar más acertado al destacar como uno de los principales retos a los que se enfrenta el hacer de la Unión un actor más geopolítico, cuyo peso se haga sentir sobre los grandes temas de la agenda internacional y entre las grandes potencias (EE. UU., Rusia y China). Y es que la realidad del momento deja patente la brecha entre "el sermón del domingo y la acción del lunes", como Borrell lo definió.

Turquía - Siria: En pocas horas se cumple una semana desde el anuncio de la incursión militar turca en el noroeste de Siria (Operación "Peace Spring"), la cual dio comienzo el miércoles. Y sus consecuencias se tornan más desastrosas con el paso de las horas: escape de prisioneros de Daesh, retirada del contingente de fuerzas especiales estadounidense (y con él seguramente el británico y francés), y el acuerdo de las SDF (fuerzas kurdas) con el gobierno sirio y Rusia para que este ocupe las principales plazas kurdas (Manjib, Kobane, Hasaka) para defenderlas frente a Turquía, todo esto ocurriendo en estos mismos instantes. Y este es solo el inicio, pues la carrera turca hacia el sur puede implicar la intención de hacerse con más territorio del inicialmente anunciado.

Esto conduce a la posibilidad de que por primera vez en 8 años de guerra civil siria tenga lugar un confrontamiento terrestre directo entre dos estados. Al mismo tiempo, la retirada occidental da pie a Irán para reforzar su corredor terrestre desde Irán a la costa mediterránea, así como al gobierno sirio a recuperar la casi totalidad de su territorio. Por último, la repetición de la campaña "break the walls" de Daesh trae malos augurios sobre su retorno, especialmente dada la inestabilidad reinante en el vecino Iraq.

Merece la pena comentar el debate generado en EE. UU. a raíz del abandono a su suerte del pueblo kurdo, el cual ha sido en los últimos años el socio más fiable de Occidente en la lucha contra el terrorismo en la región. Son muchos los que afirman con razón que esta traición erosiona decisivamente la credibilidad y liderazgo estadounidense a escala mundial. Pero, al mismo tiempo hay otra lógica subyacente, y es la conclusión en Washington de que EE. UU. verdaderamente no tiene que estar presente en todo el mundo, sino solo de forma puntual, lo cual supone una ruptura con siete décadas de gran-estrategia estadounidense. (Pero, al mismo tiempo, despliega 3.000 tropas adicionales en el Golfo como parte de la campaña de "máxima presión" contra Irán).

Ante tal escenario, Europa reacciona de palabra y a trompicones. El viernes la UE lanzó un comunicado condenando la operación, y el sábado varios países (Noruega, Países Bajos, Alemania, Francia y Finlandia) han cancelado las exportaciones de material de defensa a Turquía (o no otorgarán nuevas licencias). Pero ante los fuertes mensajes en París (esta noche Macron reúne al Consejo de Defensa), España titubea sobre si retirar su batería anti-área allí desplegada, solo en caso de escalada (como si no fuese evidente), tras consultarlo con los aliados de la OTAN (cuya próxima ministerial es en 11 días) y posiblemente no antes de fin de año. Oportunidad perdida para lanzar un mensaje de liderazgo. El lunes los ministros de Asuntos Exteriores de la UE tratarán el tema en su reunión mensual, pero parece que será un "sermón del lunes", pues incluso en caso de aprobarse sanciones, estas señalarían la desaprobación europea pero no cambiarán la ecuación sobre el terreno.

Brexit: la próxima semana será (una vez más) decisiva. Tras el desbloqueo de las negociaciones el jueves y viernes pasado, actualmente hay un sprint para definir un acuerdo aceptable por ambas partes en el Consejo Europeo de jueves y viernes. Parece haber, por primera vez desde la llegada de Johnson a Downing Street, la voluntad política de llegar a un acuerdo, lo cual es indispensable para alcanzarlo. Pero la dificultad técnica en los temas arancelarios es importante, y el tiempo escaso para cerrar un acuerdo que debería ser aprobado y ratificado por ambas partes en 18 días. De acordarse este jueves el marco del acuerdo, y si este tuviese el visto bueno del parlamento británico el sábado, habría unos días adicionales hasta aprobarlo en un Consejo extraordinario la semana del 21. Pero no está nada claro. Por otro lado, la Reina presentará mañana el programa de Gobierno de Johnson (más policías en las calles, más presupuesto en sanidad e inversiones en infraestructuras).

Estos dos temas dominarán la agenda internacional de la semana que ahora entra (sorpresas aparte). En segundo plano merece la pena seguir la posible bajada en la previsión de crecimiento económico por parte del FMI (martes) y el subsiguiente debate sobre política económica en las reuniones de otoño. También el estancamiento en la transición al frente de la Unión Europea después de que el Parlamento rechazase a los candidatos a comisario francés (muy próxima esta a Macron), húngaro y rumano (cuyo gobierno cayó por una moción de censura el jueves). Una vez más el tiempo apremia (la nueva Comisión debe tomar posesión el 1 de noviembre), y el proceso con estos tres candidatos debe comenzar de cero.